El sistema eléctrico español continúa su transformación hacia un modelo más sostenible y descarbonizado. En 2025, las energías renovables han alcanzado un nuevo hito, consolidándose como la principal fuente de generación eléctrica en el país. A continuación, analizamos la composición actual del mix energético, su evolución reciente y las perspectivas futuras.
¿Cómo está compuesto actualmente el mix energético español?
Según el informe mensual de Eleia Energía correspondiente a mayo de 2025, las energías renovables representaron el 60,2% del total de la generación eléctrica en España. Este porcentaje refleja un incremento significativo respecto al año anterior y confirma la tendencia ascendente de las fuentes limpias en el mix energético nacional.
Desglosando por tecnologías, la energía eólica se mantiene como la principal fuente de generación renovable, con una participación del 25,8%. La energía solar fotovoltaica ha experimentado un crecimiento notable, alcanzando el 16,4% del total. La hidráulica, por su parte, aportó un 18%, mientras que otras fuentes renovables completaron el porcentaje restante.
En cuanto a las fuentes no renovables, la energía nuclear contribuyó con un 14,6% del total, y el gas natural, principalmente a través de ciclos combinados, representó alrededor del 12,23%. El uso del carbón ha disminuido considerablemente, situándose por debajo del 0,68%, en línea con los objetivos de descarbonización.
A continuación, presentamos un gráfico que ilustra la distribución del mix energético español mensual:
Cómo ha evolucionado la generación de energías renovables en los últimos 2 años
En los últimos dos años, la generación de energías renovables en España ha experimentado un crecimiento sostenido. La producción renovable en 2024 alcanzó los 148.999 GWh, lo que representó un incremento del 10,3% respecto al año anterior y supuso el 56,8% del total del mix energético nacional.
Este aumento se ha visto impulsado por la expansión de la capacidad instalada en energía eólica y solar fotovoltaica, así como por avances tecnológicos que han mejorado la eficiencia y la integración de estas fuentes en el sistema eléctrico. Sin embargo, la intermitencia inherente a estas tecnologías plantea desafíos en la gestión del sistema, especialmente en términos de almacenamiento y estabilidad de la red.
Para abordar estos retos, se están desarrollando soluciones como el almacenamiento en baterías y la implementación de tecnologías de gestión de la demanda, que permiten una mayor flexibilidad y resiliencia del sistema eléctrico.
¿Qué fuentes de energía siguen teniendo más peso y por qué?
A pesar del crecimiento de las energías renovables, el gas natural y la energía nuclear continúan desempeñando un papel relevante en el mix energético español. El gas natural, con una participación cercana al 20%, actúa como fuente de respaldo para cubrir la demanda en momentos de baja producción renovable o picos de consumo. La energía nuclear, por su parte, aporta un 19% del total y proporciona una generación constante y libre de emisiones directas de CO2.
Las condiciones meteorológicas y la variabilidad de la demanda influyen en la distribución del mix energético. En períodos de baja producción renovable, las fuentes no renovables compensan la generación para garantizar el suministro eléctrico. Por ello, mantener un mix diversificado es esencial para asegurar la estabilidad y la seguridad del sistema eléctrico.
¿Cómo se compara España con otros países europeos?
España se sitúa a la vanguardia de la generación renovable en Europa, con una participación del 56% en su mix energético en 2025. Este porcentaje supera al de países como Alemania, Francia o Italia, y refleja el aprovechamiento de las condiciones geográficas favorables para la energía solar y eólica.
No obstante, España comparte con otros países europeos desafíos comunes, como la necesidad de mejorar las interconexiones eléctricas, reducir la dependencia de combustibles fósiles importados y garantizar la estabilidad del sistema ante la creciente penetración de fuentes intermitentes.
¿Hacia dónde apunta el mix energético en la próxima década?
De cara a 2030, el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) establece el objetivo de alcanzar un 74% de generación renovable en el mix eléctrico español. Este ambicioso propósito implica una transformación profunda del sistema energético, basada en la expansión de las energías limpias y en la incorporación de tecnologías que aporten flexibilidad, estabilidad y autonomía.
Para lograrlo, se prevé una expansión significativa de la capacidad instalada en energía eólica y solar fotovoltaica, el desarrollo de tecnologías de almacenamiento a gran escala, como sistemas de baterías de última generación, bombeo hidráulico reversible y almacenamiento térmico, y la integración de soluciones emergentes como el hidrógeno verde, que permitirá descarbonizar sectores de difícil electrificación.
Tal y como analizamos en nuestro post sobre las innovaciones en almacenamiento, el despliegue de estas soluciones será clave para una integración eficiente de las renovables. Gracias al almacenamiento, será posible aprovechar el excedente de generación en horas de alta producción (como el mediodía solar), reducir los vertidos de energía renovable, suavizar la intermitencia de fuentes como la eólica y asegurar el suministro en momentos de baja generación o alta demanda.
Otro eje estratégico será la generación distribuida, impulsada por el autoconsumo con placas solares, comunidades energéticas y modelos de prosumidores, que permitirán descentralizar la producción y acercarla al consumo, reduciendo pérdidas en la red y empoderando al ciudadano como actor activo en la transición energética.
Estas iniciativas no solo aumentarán la resiliencia y la eficiencia del sistema eléctrico, sino que también facilitarán el cumplimiento de los compromisos climáticos internacionales, como los establecidos en el Pacto Verde Europeo y el Acuerdo de París.
En definitiva, el mix energético español en 2025 ya refleja un avance significativo hacia la descarbonización y la sostenibilidad. Las energías renovables se han consolidado como la principal fuente de generación eléctrica, y las perspectivas para la próxima década apuntan a una mayor integración de tecnologías limpias, almacenamiento inteligente y participación ciudadana.
Para más información y datos actualizados, puedes consultar el informe mensual de Eleia Energía.